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domingo, 20 de enero de 2019

Extraña salvaje


Yo tengo una extraña que nació salvaje,
de su lejanía se hizo el polvo,
de su soledad mi tiempo...

Ebria, en la majestad de sus costumbres,
se niega a sostener mi próxima mordida,
mi discurso en favor de otras nostalgias,
maníaca y mortal,
herida entre sus mitos
como la musa fuerte de un loco sin historia.

Amarra en estas manos tu trozo del abismo,
hazle el amor al Buitre,
a veces por milagro
se suele trasformar en oruga la oscura mariposa.

sábado, 19 de enero de 2019

Déjame sentir....te


Cuanto vacio hay en esta habitación,
Cuanta pasión colgada en la pared.

Cuanto amor por vivir.

Cuantos proyectos por decidir

Cuanta dulzura diluyéndose en el tiempo,
tantos años contigo y sin ti, solo.

En mi mente y mi corazón te presiento
Déjame soñarte, aun despierto,


Iluminada, eterna y tranquila,
sobre una alfombra de hierba
ibas volando hacia mi, dormida.
Un imposible silencio enmudeciendo mi vida
con una sonrisa tuya y una sonrisa mía.
Iluminada, eterna y tranquila
sobre una dulce melodía 
ibas volando hacia mi dormida.


Sabes con una estrella fugaz  te confundí 
y te pedí tres deseos
mientras duraba tu luz
Déjame Mirarte.
Déjame rozar tus labios.
Déjame Sentir………… Te.


Cuanto vacio en corazón tan grande,

Cuanta vida por vivir  delante

Te pienso, pero tú tan distante
he declarado mi vida en soledad.


Hago poemas de amor que nunca olvido,
 sobre nubes de cielo azul los escribo,

Imagino tus ojos en los míos

Tu piel junto a mi piel

Tu mano sobre la mía

Hombre y mujer naturaleza viva

Mujer y hombre una nueva vida.



Amanece, deje de soñar

Y aunque no quiero despertar

Soy consciente, que de nada vale soñar

Si uno no lucha por que sus sueños

Al despertar se hagan realidad

Sabes Michu de verdad

Siento que por ti, por tu sonrisa

Vale la pena intentar, pedirte
Déjame Mirarte.
Déjame rozar tus labios.
Déjame Sentir………… Te.




E.P.L.




Pascua


Elevó, adusto, el sacerdote anciano
de ácimo pan la nítida blancura;
trazo el signo de un símbolo su mano
y consumo la mística figura.

Plegose en el altar velo liviano
Y ante el pueblo, en beatifica postura,
Fulguró el sol flamante y soberano
De la enorme custodia, su hermosura.

Un torrente de luz bañó las naves;
Hubo explosión de gloria en el himnario;
Surgieron del armonio notas graves;

Cuando entre el humo undívago del ascua
Del coro voló un ave al campanario,
La campana mayor repicó a pascua.

Abel Alarcón




viernes, 18 de enero de 2019

La abadesa



Por el jardín paseaba la Abadesa
Leyendo una oración de su breviario
Sus ojos eran de un azul turquesa,
Su tez como el marfil de su rosario.

Así cruzaba la divina obsesa,
Defendida de un mal imaginario,
Por aquel corazón que su pureza
Bordara en su bendito escapulario.

Junto a la hoja sagrada que leía,
Tierna recordación, simbolizada
En una seca flor la entristecía.

Cesó su labio de moverse en rezo,
Su pena se vertió cristalizada,
Y en la cruz y en la flor puso su beso.

Abel Alarcón